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Agricultura ecológica y soberanía alimentaria

¿Qué entendemos por «agricultura»?

La actividad dedicada al cultivo de la tierra. También el conjunto de actividades y conocimientos desarrollados por el ser humano para cultivar la tierra.

Su finalidad es obtener productos vegetales —verduras, frutos, granos y pastos—  para alimentar al ser humano y al ganado.

Cuatro son los parámetros dentro de los cuales se mueve la agricultura, aunque no siempre coinciden en cuanto a objetivos.

Primer parámetro: la producción de alimentos

Cuyos dos propósitos básicos son: favorecer la soberanía alimentaria y sustentar a la población.

Es fundamental que tengamos claro en qué consiste la «soberanía alimentaria»: el derecho de los pueblos a definir y controlar sus sistemas alimentarios y de producción de alimentos, tanto a nivel local como nacional, de forma equitativa, soberana y respetuosa con el medio ambiente. No hace falta explicar, pues, por qué le resulta vital el cultivo de productos de temporada y proximidad. O por qué se opone a los Tratados Internacionales de Libre Comercio.

En cuanto al sustento de la población, implica la provisión del alimento necesario para su supervivencia y una existencia digna.

Segundo parámetro: la actividad económica

Si consideramos la agricultura como una actividad económica, sus objetivos serán producir alimentos, transformarlos y distribuirlos entre la población humana y ganadera.

Sin embargo, la producción agraria capitalista desvirtúa el primer parámetro al anteponer la ganancia económica —no olvidemos los Tratados de Libre Comercio Internacional o la explotación intensiva del suelo y la ganadería— a la soberanía alimentaria y al sustento de la población.

Tercer parámetro: el medio ambiente

Varios son los objetivos de una agricultura respetuosa con el medio ambiente, aquella vinculada a la soberanía alimentaria.

El primero, conservar el suelo —por lo que no podrá ser sobreexplotado mediante tratamientos abusivos— favoreciendo su recuperación y descanso.

El segundo, la regulación de las cuencas por medio de una gestión racional del agua, lo que también implica controlar su abuso. Candente está la desecación de Doñana por el abuso del regadío a causa de la sobreexplotación del suelo. Ha dejado la laguna al borde de la extinción.

El tercero, la potenciación de la «biodiversidad»: conjunto de elementos —bosques, mares, océanos, montañas y cualquier escenario lleno de vida en donde las especies se desarrollan.

Gracias a la biodiversidad, el planeta brinda las condiciones necesarias para que se sustente la vida y, a su vez, cree nuevas formas de vida. En dicho proceso, las especies interactúan con el ecosistema que las rodea para desarrollar su existencia. Se genera así un ciclo infinito en el que el crecimiento y la evolución natural son recíproco y la vida genera, a su vez, más vida.

Otro objetivo externo a la actividad agrícola en sí es la mitigación del cambio climático. Solo una reducción poblacional importante podría frenar el colapso al que estamos lanzándonos de cabeza. Sin olvidar la necesidad imperiosa del decrecimiento.

Cuarto parámetro: los factores culturales y sociales

En primer lugar, tenemos el patrimonio cultural, concepto que designa la herencia, material o inmaterial, recibida por una comunidad dada, para ser disfrutada y protegida por las generaciones presentes. También para ser transmitida, a su vez, a las generaciones presentes y a las que vendrán.

Algunos monumentos históricos, restos arqueológicos o tradiciones populares poseen tal valor y se consideran «Patrimonio Cultural de la Humanidad». Aplicado a la agricultura, estaría vinculado a las técnicas de cultivo, los usos tradicionales respetados, las características intrínsecas de un tipo determinado de cultivo, etc.

Asimismo, el patrimonio cultural es un concepto subjetivo y dinámico. No depende de los objetos o bienes, sino de los valores que la sociedad en general les atribuye en cada momento de la historia y que determinan qué bienes son los que hay que proteger y conservar para la posteridad.

En cuanto a los factores sociales, tendríamos, en primer lugar, las zonas rurales habitadas, distinguibles de las zonas urbanas porque proveen un estilo de vida distinto y usualmente un estándar de vida más bajo que el de las áreas urbanas.

En muchos países industrializados, la distinción entre área urbana y área rural se ha difuminado. Ahora bien, la principal diferencia se basaría en determinadas circunstancias de vida, como el grado de concentración de la población. No obstante, en países en desarrollo, las diferencias continúan siendo significativas.

La gastronomía es un factor cultural y social que podría ser definida de tres formas:

  1. Arte de preparar una buena comida.
  2. Afición al buen comer.
  3. Conjunto de los platos y usos culinarios propios de un determinado lugar.

Finalmente, incluiríamos el agroturismo. Se trata de turismo rural, especialmente el que incluye actividades agrícolas y ganaderas.

Las responsabilidades primordiales de todo agricultor que se precie

  1. Proporcionar alimentos de buena calidad, sanos y seguros.
  2. Garantizar el bienestar de los animales de granja.
  3. Proteger el medio ambiente y hacer frente al cambio climático.
  4. Abastecer a la población con una variedad de productos de calidad
  5. Garantizar el suministro estable de alimentos en la comunidad a la que pertenece: local, comarcal, regional, estatal, continental…
  6. Alentar y mejorar la vida en el campo.
  7. Generar crecimiento y empleo en las áreas rurales.

¿Estás de acuerdo con las siguientes afirmaciones relacionadas con la agricultura ecológica?

Son productos ecológicos.

Son productos más caros que otros productos alimentarios.

Cumplen reglas específicas sobre pesticidas, fertilizantes i antibióticos.

Se producen con una práctica medioambiental distinta a la de otros productos alimentarios.

Respetan estándares más elevados de salud animal que otros productos alimentarios

Son de mejor calidad que otro productos alimentarios

Son más seguros que otros productos alimentarios

Saben mejor que otros productos alimentarios

Son difíciles de encontrar en supermercados, tiendas o mercados en el área en que usted vive

Aclaremos las ideas

En primer lugar, hemos de tener claro que la soberanía alimentaria es imprescindible para una agricultura respetuosa con el planeta. Si no, corremos el riesgo de convertir la producción agroecológica en otra mercancía más.

Cuestiones que podríamos empezar a plantearnos son:

  • ¿Qué objetivo se persigue al introducir un paradigma sostenible en la producción ecológica?
  • ¿El propósito fundamental de la producción ecológica es ofrecer productos percibidos como «gama alta» a un segmento de consumidores?
  • ¿Cuáles son los motivos por los que el consumidor de productos ecológicos los compra?
  • ¿Por qué motivos debería comprarlos?

Pepa Úbeda

 

 

  1. Amparo Bellver Cebria Says:

    Complet riguros y atractiu
    Les preguntes del final pertinents ajuden a reflexionar.
    Ho he compartit amb mes gent.
    Gracies

  2. Diego Escrivá Says:

    Preguntas, que no siempre tienen una respuesta fácil, si además se prioriza…y va por delante los perjudiciales fitosanitarios, contaminando las aguas que riegan nuestras lechugas. Gracias Pepa.

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