Apostar por lo comunitario es una forma de rebeldía
Vivimos un momento histórico, que si no fuera tan preocupante podría tildarse de absurdo, muy parecido a una película de Monty Python o un capítulo de Los Simpson, en el que se suceden las noticias de decisiones tomadas por un señor elegido democráticamente en su país (esto ya nos ha pasado antes), que no se corresponden, ni de lejos, con la idea de esa democracia idílica, que estoy segura muchas de esas personas que le votaron tienen, y que vulneran los Tratados Internacionales y los Derechos Humanos uno tras otro, en el que nada ni nadie importa, y que nos está obligando a redefinirnos, a posicionarnos, a armarnos, a buscar alterativas a este nuevo Orden Mundial que nos rompe los esquemas de la sensatez, del bien común y de lo ético.
Ante este nefasto panorama político, ante el sinsentido y la barbarie, ante la falta de escrúpulos, hemos de buscar fórmulas colectivas para la resistencia y la resiliencia, donde podamos fortalecer esos nexos de unión que nos hacen menos vulnerables.
De nuevo, lamentablemente estos días en nuestro país, hemos vuelto a sufrir una gran catástrofe con el accidente de trenes en Córdoba, que se ha llevado más de 40 vidas y muchas personas heridas y también hemos vuelto a ver la solidaridad de un pueblo volcado en el rescate, en la ayuda, igual que nos pasó con la DANA: multitud de personas unidas ante la desgracia y que juntas son fuertes, muy fuertes, aunque no lo sepan.
En estos días que hemos clausurado la primera edición del curso de Educación Social especializada en contextos de catástrofes y emergencias, hemos podido analizar la importancia de lo comunitario, de las redes que nos ayudan a sostenernos, de la necesidad de estar organizadas para atender las urgencias y las emergencias.
No podemos permitir (no nos lo podemos permitir) que los movimientos asociativos dejen de existir, porque son esenciales para evitar caer en las nuevas dictaduras de las redes sociales, de las noticias falsas, de los movimientos de extrema derecha, que ponen en peligro la sociedad democrática y de derechos que conocemos y debemos preservar por el bien común.



