El Consell renueva 21 salones de juego gracias a eliminar la distancia legal con institutos

Un local de juego frente a un centro educativo. / Levante-EMV
La Generalitat amplía la autorización de 29 locales de apuestas en dos años de los que tres de cada cuatro hubieran tenido que cerrar con la ley del Botànic
El 20 de diciembre de 2023, a final de la tarde, los diputados de PP y Vox en las Corts aplaudían y se abrazaban porque acababan de sacar adelante sus primeros presupuestos en el Consell. Junto a la norma financiera, el voto de populares y voxistas permitió aprobar también la conocida ley de Acompañamiento, un cajón de sastre con varias modificaciones legislativas que, dos años después, tiene un impacto directo en la renovación de 21 salones de juego que continuarán con su actividad pese a estar a menos de los 850 metros de centros educativos señalados hasta ese momento por la ley autonómica.

Una casa de apuestas deportivas en el centro de València. / mao
Es decir, de los 29 salones que la Generalitat ha autorizado una ampliación de su funcionamiento en estos dos años (la respuesta parlamentaria llega firmada del 23 de diciembre), 21 habrían tenido que cerrar en caso de haberse mantenido el artículo que marcaba las distancias mínimas para esta actividad. Esto supone un 73 %, casi tres de cada cuatro, al tiempo que la propia conselleria remarca en su respuesta al Grupo Socialista que «no se ha producido la denegación de ninguna renovación de licencia de salón de juego» y que no dispone del listado de establecimientos que estuvieran dentro de estos márgenes al ser una norma ya derogada.
La fijación de unas distancias mínimas y la posibilidad de no renovar las licencias en caso de que se incumplieran estas fue una de los principales hitos de la ley que aprobaron PSPV, Compromís y Unides Podem en las Corts con el objetivo de reducir los efectos de la ludopatía, especialmente en los jóvenes, considerados los más vulnerables. La norma señalaba que tenía que haber, como mínimo 850 metros de un «centro educativo acreditado por la conselleria competente en materia de educación para impartir educación secundaria obligatoria, bachillerato, ciclo de formación profesional básica y enseñanzas artísticas profesionales».
La mitad, a menos de 350 metros
De hecho, los 29 locales que han renovado su licencia se encuentran a menos de 850 metros de un centro educativo, pero no todos lo están respecto a las modalidades señaladas al excluir las escoletes, Infantil y Primaria. En este sentido, la restricción de contar con un instituto o un conservatorio profesional dentro de los límites habría afectado a 21 de estos 29 locales que han visto prorrogado su funcionamiento. Es más, la mitad cuentan con un espacio académico a menos de 350 metros.
La mayoría (17) de los que continúan pese a estar dentro de los márgenes de la anterior ley tenían a menos de 850 metros o bien institutos públicos (como el Severo Ochoa de Elx, el Camp de Túria de Llíria o el Ausiàs March de Manises) o bien colegios privados o concertados en los que se oferta Secundaria como Maristas de Denia, San Juan Bosco en València o el Colegio Diocesano de San Rafael en la Pobla de Vallbona. Además estaban en el límite cuatro salones que tenían dos centros de FP y dos conservatorios profesionales de música: el J. Pérez Barceló de Benidorm y el Mariana Baches en Pilar de la Horadada.

Imagen de archivo de un salón de apuestas deportivas en València. / Levante-EMV
Todos ellos continúan con normalidad con su licencia prorrogada gracias al cambio de ley de PP y Vox hace dos años. El Consell lo incorporó dentro de la ley de Medidas Fiscales, la conocida ley de Acompañamiento, que eliminaba este criterio para permitir renovar autorizaciones una vez caducaban. Es decir, más allá de el cambio no significa que se puedan instalar nuevas a menos de estas distancias, sino que se habilitaba la renovación pese a incumplir con este criterio, lo que hubiera llevado al cierre progresivo de todos estos negocios que están a menos de 850 metros de centros educativos. De momento, 21 han podido continuar y deberían haber cerrado.
Nuevas en tramitación
Es lo mismo que ocurre con la obligación de que haya 500 metros entre dos salones de juego, que sí que podían continuar con su funcionamiento aunque colisionaran con la nueva distancia legal. No obstante, hay una excepción importante dentro de este cambio normativo. Populares y voxistas, con sus votos en las Corts a esta ley de Acompañamiento, habilitaron que se pudieran instalar nuevos locales de este tipo para aquellos salones que «estén a la espera de obtener autorización», algo que no hubiera sido posible tampoco conforme estaba la normativa anterior del Botànic.



