El padre Ángel se muda al Cabanyal

Catalá y el padre Ángel, durante la visita / Ayto Vlc
El centro cívico, que ha finalizado sus obras, albergará siete barracas con espacios diferenciados y se reunirá con entidades vecinales para explicar su funcionamiento y contenido
El padre Ángel y su ONG Mensajeros de la Paz son los primeros beneficiarios de una de las «barracas» que conforman el Centre Cívic del Cabanyal que, tras años de obras y de parones, por fin ha finalizado su proceso de construcción y urbanización. Las edificaciones tienen forma de la vivienda tradicional valenciana y están enclavadas en una parcela entre las calles Lluis d’Espuig y Sant Pere y fueron diseñadas para darles, efectivamente, contenido social. Tras la urbanización de la plaza a través de la que se accede al inmueble principal, el ayuntamiento ha dado por completas las obras.
El centro cívico se conforma a través de siete barracas paralelas de las cuales dos serán espacios semiexteriores. Aprovechando la disposición natural de sus cubiertas y la trama urbana norte-sur, los espacios se protegerán del sol mediante los faldones orientados a sur, mientras que se abrirán de manera generosa a norte para recibir una agradable luz homogénea que permita su lectura continua como una gran nave con cubierta en diente de sierra. Cada una de las barracas albergará un espacio determinado.

El Centre tiene la inconfundible silueta de barraca / Ayto Vlc
“Aquí hemos visitado las instalaciones de la Casita como la que tienen en Madrid. Quiero agradecer al padre Ángel su disposición, que apueste por València para desplegar una acción social que es incuestionable y que tiene un éxito importantísimo en otras ciudades”, ha afirmado Catalá, quien ha añadido que “en este momento vamos a empezar con dos grupos de quince mujeres”. La alcaldesa ha destacado la labor municipal en el barrio del Cabanyal-el Canyamelar, “donde estamos desplegando una gran apuesta de educación pública, pero que tiene que venir acompañada de prestación social, de atención, de cuidado, y creo que el proyecto de Mensajeros de la Paz encaja perfectamente con el lugar, con el entorno, y estamos contentos de poderlo desarrollar conjuntamente con ellos”.
Por su parte, el padre Ángel ha señalado que “era un sueño que hacía ya un montón de meses que estábamos esperando. Cuando se realiza un sueño, uno se sonríe, porque yo creo que esta sociedad necesita de personas que se quieran, que nos queramos”. El fundador de Mensajeros de la Paz ha destacado que “es sobre todo un proyecto con mamás y con bebés, a veces muy vulnerables, que necesitan de todo esto. Creo que se nos nota en la sonrisa y en la cara que estamos ante un proyecto precioso de infancia del barrio, de la ciudad. Y aquí estamos. Agradezco de verdad a la alcaldesa y al municipio entero este proyecto que es un sueño”.
Publicado en Levante.emv



