de modo que parece que nos cuesta aún más el retorno. El sabor agrio de la violencia y el terror ejercido por unos asesinos, y el dolor inmenso de las víctimas y sus familiares, marca inevitablemente nuestra convivencia. Pero hay que estar alertas y reflexionar en el porqué de estas atrocidades y en cómo prevenirlas […]
Fundación Hugo Zárate




