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Arturo Barea – “Cuentos completos”

Libro: “Cuentos completos”.

Autor: Arturo Barea

Editorial: Random House Mondadori. 2007

Arturo Barea nació en Badajoz en 1897 y murió en el Reino Unido sesenta años después. Es conocido por su trilogía autobiográfica titulada genéricamente por la Forja de un rebelde (Consta de tres relatos complementarios La forja, la ruta y la llama). Esta obra la terminó de escribir en el exilio en 1946. Sus otros escritos, análisis políticos, artículos, ensayos y narraciones han sido conocidos en España desde hace poco tiempo porque fueron escritos en inglés y han sido traducidos más recientemente. Muchos de ellos son, incluso, desconocidos en su país de nacimiento. Singularmente son brillantes los ensayos dedicados a Miguel de Unamuno y a Federico García Lorca.

En este texto se recogen buena parte de sus cuentos distribuidos en tres partes diferentes, una primera que el autor denominó Cuentos Misceláneos y luego dos apartados más, Valor y miedo y El centro de la pista, que componen el total de esta obra.

Arturo Barea desde joven tuvo siempre ambiciones literarias, pero las necesidades económicas de la familia y su origen humilde no facilitaron su inserción en el mundo literario. La familia emigró a Madrid a la muerte de su padre. Se establecieron en el barrio de Lavapiés. Muy recientemente se reconoció y se conmemoró su figura en una plaza de ese barrio. La llegada y la estancia fue muy dura. Su madre tuvo que ganarse la vida como lavandera. Al llegar la guerra de Marruecos fue reclutado. Allí vivió el desastre en 1921 de Annual. En su destino en Marruecos como sargento Arturo Barea surgió su afición a escribir cuentos y narraciones cortas. Algunas de ellas, como La Medalla, son de 1922 y han sido descubiertas mucho tiempo después por su editor a partir de sus archivos y forman parte de este texto. Después de haber abandonado el ejército recala en Madrid a la búsqueda de lo necesario para vivir. Se casa con 27 años con Aurelia Grimaldos, con la que tiene 4 hijos. Su matrimonio durará poco tiempo. Con un bagaje educativo muy breve, no estudió más que hasta los trece años, encuentra trabajo después de no pocas penalidades, primero en una entidad bancaria, y luego en una firma de patentes, entidad de la que llegó a ser directivo.

La llegada de la guerra civil le rompe la vida y determina su destino. Su compromiso político con la República le lleva a desempeñar el papel de Jefe de la censura de prensa extranjera en el edificio de la Telefónica, sito en la Gran Vía de Madrid. Este nuevo empleo le lleva a conocer a escritores, periodistas, políticos y militares de la época a partir de 1936, incluso Ernest Hemingway y John DosPasos apadrinaron, de algún modo, su entrada en el mundo literario. Hay dos cosas más que le estimularán a partir de ese momento, sus incursiones en la Radio Madrid, y su encuentro con Ilsa Kulcsar, una intelectual y activista de orientación socialista, de origen austríaco, llegada a Madrid y comprometida con la defensa de la democracia y con la Republica. Ambas circunstancias influyeron decisivamente en su vida, puesto que la primera, después de su salida al exilio le permitirá ganarse la vida desde los micrófonos de la BBC de Londres. La segunda, su pareja. Esta le acompañará siempre hasta la muerte y se convertirá en la traductora de sus obras a diversos idiomas.

Algunos de los cuentos que se reúnen en este texto corresponden en parte a los cuentos redactados en el 1937 a 1939 durante su trabajo como censor. Estas narraciones le sirvieron como terapia de los duros momentos sufridos durante la guerra civil en la capital. El autor pudo ver publicado en Barcelona su cuento Dolor y miedo poco antes de salir en 1938.

Muchos de los relatos recogidos son autobiográficos y fueron utilizados en las emisiones de radio en la España republicana. A partir de 1938 salió por la frontera, pasando a Francia durante algún tiempo. Pero al poco tiempo acabó instalándose en el exilio londinense, donde terminó de escribir la trilogía que le dio la fama, La forja de un rebelde. La labor en el exilio se repartió entre escribir artículos de prensa para América latina, sus emisiones en la BBC que le permitieron sobrevivir, y su labor como escritor, con la estimable ayuda de su pareja. Algunos de los cuentos escritos que aparecen en este libro como el capítulo El centro de la pista cubren un período de la vida de Barea donde relata su autobiografía, período en que recoge que su vida. Es el trasunto de un payaso. Algunos detalles aparecen recogidos también complementando lo señalado en las peripecias de La forja y La ruta. Con ello se entiende mejor el desarrollo personal del autor en esos años.

A partir de 1957, su esposa Ilsa Kulcsar, se ocupa de su archivo y consigue el 1960 que una editorial pequeña, Ediciones CID, le publique en España parte de esta obra titulada El centro de la pista, sorteando sorprendentemente la censura.

Peor suerte corrió Dolor y Miedo, que forma parte de este texto, que no pudo ser editada en España en la postguerra. En ella se relatan pequeñas crónicas de su vida en Madrid cuando estaba destinado en el edificio de la Telefónica. Son los episodios de un Madrid en guerra vistos desde la atalaya de ese edificio. Desde luego quedó totalmente prohibida en España durante el período franquista junto con la trilogía La forja de un rebelde, así como su última novela, La raíz rota, obra que tampoco encontró espacio en el marco de la Dictadura franquista. Incluso ésta fue publicada más tarde de la llegada de la democracia.

En esta última novela el autor construye un relato de ficción en la capital de España en 1949. Es una historia distópica que se publicó en UK, en 1951, en la que se recoge la vida de sus hijos en medio de una ciudad arruinada por la guerra civil. En ella quedan expuestas la miseria y las andanzas sufridas por la gente en un escenario dantesco plagado de necesidades. En realidad, fueron idénticas a las que vivieron y se desenvolvieron los supervivientes. Para ello el autor imagina que vuelve a Lavapiés, su barrio de origen, y contemplaba las consecuencias de la guerra en el entorno y en sus hijos.

Los cuentos que Barea  constituyen lienzos en que se recoge la visión de la sociedad española de antes, durante y después de la guerra civil, con ese estilo directo y acertado de su prosa cargada de una profunda sensibilidad. Es notable su empeño en describir la vida de los olvidados, de las clases populares, de los más humildes. Según Nigel Townson, su editor y adalid en Londres, Barea  es un apasionado de su país y de sus gentes. Sus estampas literarias reflejan en el fondo el dolor de un hombre desesperado por mantenerse en contacto con sus raíces.

Ilsa Kulcsar, su pareja, hija de una familia de judíos asentados en Viena, volvió a su país. Después de su muerte se llevó consigo también el compromiso de custodiar el archivo de su pareja hasta el final de sus días, dedicándose desde su desaparición a defender su legado. A su muerte cuentan los testigos que hay una lápida en el cementerio de Viena donde está enterrada Ilse junto con sus padres que contempla el recuerdo de ambos. El epitafio redactado por una amiga de Arturo Barea en la radio londinense, indica lo siguiente:

“Yo que erigí la lápida, fui incapaz de encontrar palabras que expresaran mis sentimientos porque aquellas cuatro personas reunían en sí mismas un símbolo de las enormes causas perdidas de nuestra generación ”La causa de España, la de los judíos, y la de la socialdemocracia, en Alemania, Italia, y en fin, en toda Europa”

Este libro complementa los deseos del autor de recoger los cuentos escritos en un solo volumen, Un autor que es un referente en la memoria histórica y democrática de España, por la calidad literaria de sus obras, por su compromiso literario y social, y por su papel de cronista del momento que le tocó vivir. El tiempo es el mejor escultor de sus obras y ese compromiso que le llevo a tener que escribir desde el exilio, podemos decir ahora que no fue en vano. Arturo Barea murió en 1957 en una localidad el condado de Oxford dejando un legado considerable.

En 1990, TVE bajo la dirección de Mario Camus emitió una serie a partir de su trilogía “La forja de un rebelde”. Lo hizo en 6 capítulos que acabaron dándole el reconocimiento, sino la fama, que merecía.

Pedro Liébana Collado

 

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