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Las diez teorías conspirativas más locas de la actualidad

Nada es tan efectivo para que pululen los bulos como los tiempos de incertidumbre. Lejos de lo que pueda parecer en esta era del conocimiento, todavía existen cientos de conspiraciones que versan desde los alienígenas del Área 51 estadounidense hasta la inoculación de ‘microchips’ o el terraplanismo.

Si bien es cierto que las teorías conspirativas siempre han existido, pareciera que en los últimos años se han multiplicado, especialmente tras la pandemia. La incertidumbre, acompañada del caos y la desinformación, es un extraordinario caldo de cultivo para hacerlas pulular. Lo más curioso del fenómeno es que adopta distintas identidades dependiendo de la nación donde surja: en Estados Unidos se dice que John F. Kennedy fue asesinado por el propio Gobierno, mientras que en Alemania se ha hablado sobre la posibilidad de que Hitler huyera a Latinoamérica o que, en España, el cadáver de Franco había sido exhumado hace años del Valle de los Caídos.

También hay quienes creen que Elvis sigue vivo o que Paul McCartney murió y fue suplantado por un doble (igual que Avril Lavigne). Pero todavía hay más: a continuación, algunas de las teorías conspirativas más surrealistas que existen actualmente.

La Luna es falsa

Una de las más extendidas a lo largo de los años es que Neil Amstrong, en realidad, no pisó la Luna en 1969, sino que todo fue una pantomima de la NASA. Un secreto que la CIA se ha encargado de proteger durante medio siglo. Pero el asunto va más lejos: hay quienes creen que, directamente, la Luna no existe, sino que se trata de una proyección.

Rociamiento químico desde las nubes

¿Ha visto alguna vez cómo el conducto de escape de los aviones deja una estela blanca en los cielos azules? Hay quienes creen que ese rastro causado por la condensación y los gases en la atmósfera es la prueba de que se nos está rociando con sustancias químicas para el control de la natalidad, provocar enfermedades y modificar el clima. Algunos afirman que el Gobierno nos esteriliza y otros consideran que las «estelas químicas» (chemtrails) son geoingeniería para que los agricultores tengan que comprarle semillas a Monsanto.

La Tierra es plana (o hueca)

En los últimos años, el terraplanismo se ha propagado por todo el mundo, incluso celebrando reuniones multitudinarias en Estados Unidos. Pero España no se queda atrás: en el último semestre, por ejemplo, se han desarrollado eventos terraplanistas en salas de cine de Barcelona y Menorca. Los terraplanistas afirman que «se han quitado la venda» ante supuestos siglos de engaño y aseguran que nuestro planeta es plano y estacionario –en vez de esférico y orbital, como evidencia la ciencia–. Por otro lado, hay quienes piensan que la Tierra es hueca y que, incluso, podría haber toda una civilización de seres avanzados que vive dentro.

‘Microchips’ en las vacunas

Desde el comienzo de las investigaciones, los negacionistas de la pandemia y los antivacunas cargaron en contra de las inyecciones de la covid. El cantante Miguel Bosé, por ejemplo, afirmó en múltiples ocasiones que se trataba de experimentos genéticos. Pero muchos conspiranoicos sostienen que las vacunas sirven para inocularnos microchips de rastreo y que las antenas de 5G –una tecnología de comunicación inalámbrica de quinta generación con mayor velocidad de transferencia– pueden leer el supuesto código de barras y monitorear a la población.

5G para controlar nuestra mente

Siguiendo en esa misma línea, hay personas que sostienen que el 5G es una herramienta para el control mental. Otros dicen que sus torres de servicio desataron la pandemia o que producen cáncer. La difusión de este tipo de teorías ha llevado a que algunas personas destruyan las torres, convencidas de que son nocivas.

El pornomarxismo

Según ha explicado la politóloga Laura Méndez, el pornomarxismo es una expresión utilizada en el ensayo El libro negro de la izquierda, que afirma que hay una revolución que está impulsando «el homosexualismo ideológico y la pedofilia». Esta teoría conspiranoica de ultraderecha asegura que las minorías que han sido discriminadas histórica y sistemáticamente ahora son la clase dominante.

El gran reemplazo

Asimismo, entre la extrema derecha ha calado esta teoría conspirativa racista. Originaria de Francia, asegura que la izquierda, las élites liberales y las oenegés tienen un complot para sustituir a la población blanca de origen europeo y cristiano por pueblos no europeos y musulmanes, especialmente africanos y árabes, a través de la inmigración masiva.

El 11-S fue planeado desde dentro

Existen múltiples teorías de la conspiración sobre el ataque a las Torres Gemelas de Nueva York. Entre las más difundidas está que el Gobierno estadounidense organizó los ataques o que sabía de ellos de antemano y permitió que sucedieran. Esto, supuestamente, para restringir las libertades civiles y facilitar que se estableciese un Gobierno mundial autoritario.

Walt Disney, Frozen y el algoritmo

Walt Disney está congelado y la compañía lanzó la película Frozen para hackear el algoritmo, dicen los conspiranoicos. Esta leyenda urbana afirma que el empresario se congeló criogénicamente mientras esperaba una cura contra el cáncer de pulmón y que sería descongelado una vez fuera hallada. Quienes creen en ello aseguran que la empresa creó los dibujos animados de Frozen para que cuando la gente buscara en Google en inglés «Disney congelado» saliera esta película. El año pasado, Tim Burton confesó que, durante un tiempo, buscó el cuerpo congelado en los estudios.

El Área 51 y los extraterrestres

Algunas personas sostienen que el Área 51, una instalación de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, es un centro de experimentación con vida extraterrestre. Todo comenzó en los años ochenta, cuando un exempleado aseguró a los medios que había vistos fotos de autopsias a alienígenas y que el Gobierno usaba la base militar para examinar naves extraterrestres.

Mariana Toro Nader
Publicado en Ethic

  1. Ridi Says:

    «No sólo hay que mirar la Luna y el dedo que la señala, sino también, a la otra mano que intenta robar la cartera»

    ¿Qué se diría de alguien que ejecuta la fuerza bruta, el engaño y la corrupción para gobernar un jardín de infantes?

    ¿Qué códigos comunicativos se preservan en ese tipo de molde?

    De una aberrante separación sobreviene la inercia de una lógica unión de lo inocente y lo perverso, lo femenino y masculino, configurándose así una quimera que posee un particular lenguaje de carencia y desmesura, péndulo carcelario entre represión y liberación que juega por la noche y el día. Una afectación en el núcleo familiar que condiciona las relaciones y organización del cuerpo y mente social.

    «En la oscuridad, cualquier luz es suficiente, sin embargo una polilla podría dirigirse hacia una equivocada»

    Los adultos se acostumbran, pero qué escucharían de sus niños.

    ¿Dónde empieza y en dónde termina el jardín de infantes en realidad?

    Otros preguntarán, cuándo…

    La estupidez, no sólo puede ser correcta, distinguida, refinada, reconocida, premiada y asimilada, andar bien vestida y ser ilustrada, también puede viajar en carreta o a la velocidad de la luz o estár en más de un sitio al mismo tiempo.
    La estupidez cuántica no escapa a la relatividad en dónde se convierte en infinita, porque allí fue engendrada. Y fue el cómico y cósmico, Albert Einstein, el que descubrió que su engaño se desvanece cuando su masa es cero.

    El producto y resultado de una fábrica, es lo que es, no puede ser algo más del propósito para lo que fue programado. Y en ella trabaja mucha gente que la confunde con La Vida, siendo simple teatro. Lucro en el defecto y la resiliencia en la virtud, se hermanan y establecen «la normalidad» en la cadena de montaje de la empresa.
    El resultado del adiestramiento con premios y castigos es convertir al premio en no ser castigado, asegurando la mínima ventaja. Consecuentemente, ninguna persona es ajena a los efectos de la descomunicación. Aunque se adapte y compense el defecto y se terciarice la responsabilidad, la realidad terminará tocando a cada puerta dejando en evidencia el principio de armonía. Las señales son inequívocas, las virtudes y defectos nunca mienten, el dolor y sufrimiento siempre tienen razón.

    ¿Quién escribe el guión?

    Unos miran hacia la pantalla de cine y dicen, ¡es sólo ficción! y cuando le dan la espalda hablan seriamente de realidad, de un show por el que también han pagado, pagan y pagarán.

    Éste dilema se soluciona dándose cuenta quién queda de un lado y quién del otro, y del qué, que se lleva a cuestas y el que se debe dejar.

    Pero…

    ¿Quién es el intermediario, ese extraño relator que cuenta lo que sucedió y sucederá, y lo que nunca ocurrirá oculto en su silencio?

    Es una encrucijada interesante, pero si nos adentramos al inframundo griego del defecto, nos remitirá al cercano mito de Jesús en su crucifixión. El ritual del sacrificio de la verdad, la libertad, el amor y la justicia, de la vida, que justifica al verdugo, al que se le transfiere ilusoriamente una responsabilidad que regresa mas temprano que tarde a cobrar la cuenta y el que se posiciona como agente evolutivo o azote divino autorizado. Y por el otro lado nos encontramos con su resurrección en virtud, Cristo, una refrescante consciencia renacida lógicamente en el mismo cuerpo, que observa y comprende el fenómeno de la cruz y ficción.

    “La frustración del iniciado ante la creída e inalcanzable perfección es la que se rinde ante el mas fuerte, la seductora muerte, y con ello adorar al intermediario, el que tiene el poder de matar y de su amenaza.
    Nadie luchó, lucha ni luchará por su vida mientras no muera la apariencia, como bien dice el manual”

    Sin embargo, ésta historia comienza una ficción antes, con la de un paraíso perdido y secuestrado llamado Dios, luego Estado, y ahora «I.A.», con la promesa de regreso hacia la tierra prometida, que es un muro de los lamentos.

    «Cuando la esperanza es lo último que queda, ya no hay miedo a esperar o de esperar la amenaza, y se la devuelve al baúl de los recuerdos para cuando se la necesite en primer lugar»

    Un mito conserva una condición existencial que puede ser una cárcel en la relatividad del defecto o bien un ejercicio para la virtud. Es un sedimento, símbolo, contenedor, artefacto y vehículo de consciencia, como lo son las palabras, geometrías y matemáticas, ajustadas al desarrollo de consciencia.
    Por eso la vida es cuento y la palabra ficción, y nos encantan sean bellos o de horror, pero mucho más vivirlos y compartirlos.

    La mecánica es la misma durante el tránsito o éxodo desde la sensación de ausencia hasta la presencia de consciencia. Los sueños de ausencia, claman por los de presencia, necesitando a los que lleven a su destino. Y en el puente aparece el intermediario que bien cobra o paga según se requiera. Es el genio de la lámpara que vende infinitos e insoportables futuros llamados deuda, que embargan presentes para enterrar pasados y así alimentar el bucle de un autónomo circuito. Innumerables rayos simulan movimiento en su periferia, que hacen decir es cierto, es realidad, olvidando el centro desde donde parten.

    Los puentes del defecto nunca unen nada porque su objetivo es aislar en la medida y convertirla en la única y verdadera, expulsando lo que sobra hacia el laberíntico misterio.

    El error se conserva en la memoria junto con su bastón adaptativo y compensatorio, que oculta un defecto represor de una virtud desfogada condicionalmente. Es en el aprendizaje, la repetición tiene su función y lógica hasta lograr la integración de lo despojado.

    “Un puente se construye de una sola manera, ¡bien!”

    El principio creativo no se hace esperar, el núcleo familiar requiere un mínimo de dos para dar a luz un hijo.

    «La luz y los ojos tienen sentido siendo uno, la vista, y su fruto en lo observado. Los ojos de vida ven vida y los de muerte lo suyo. Mientras cuerpo y mente es en la carne y su fruto en lo amado, un reflejo del espíritu. Odiar amar o amar odiar, es lo mismo en la sombra»

    El (1;1); (1;0); (0;1) y (0;0), recrean el presente en el equilibrio de los polos, pasado en el retorno a la esencia, futuro en el avance trascendente y silencio del todo en la nada. No hay contradicción.
    Sin embargo se simula una cuando existe conflicto entre los polos. Cuánto más pequeño el mundo resultante, más intenso y efectivo el infierno, estado temporal en dónde igualmente se aplican los
    mismos principios vitales y su magna pero condicionada abundancia.

    En la dualidad del defecto, se encuentra la mafia de los autoelegidos en el lado bueno cedido, mientras del otro los auto expulsados, los esclavos.
    El Angel, Rey y Soberano, es el que custodia el reino con su espada de fuego, de hierro y antivirus.
    Mapa amo; territorio esclavo. La ficción es a su teatro, la interferencia a su intervención, la simulación en su simulacro. Su sistema de control es un conjunto de círculos de poder concéntricos que aparentan estár desvinculados unos de otros.
    Los oficiales juegan a favor de los intereses de la empresa, mientras los opositores en contra, de lo que se interpone a esos intereses. Mientras los que brillan suelen ser captados para arrear a los incautos hacia el templo en donde sepultan la verdad. Sectas individualistas y colectivistas bailan al mismo son.

    El arquetipo «amo y esclavo» son extremos de una misma vara o cuerda disonante. En el medio, ficciones fantásticas, legales y técnicas conforman la imaginaria frontera y manto de impunidad, un can Cerbero que muchos llaman verdad, acuñados con libros sagrados, constituciones y softwares. Todo es perfecto hasta que no. Básica y consecuentemente, lo que se desea, sueña, piensa, dice y hace puede ser usado en contra del cliente y en favor de la empresa.

    El amo parasita el sistema aprovechándose del proceso del desarrollo natural y apropiándose de los resultados de la virtud y el defecto en el gobierno de la carencia, utilizando el símbolo de la verdad como instrumento. Pero es un esclavo mas al estar obligado a sostener la consciencia ideal y relativa dónde brillan en la mediocridad, en su intento de llenar el vacío con lo superfluo.
    Por eso suplen su carencia con la fuerza bruta, el engaño y la corrupción, que muchos creen y llaman inteligencia.
    El matrimonio confunde el desarrollo de su consciencia con la sofisticación de su simbólico artificio físico y virtual que los ordena, al que delegan toda su responsabilidad.

    «A las tonterías, por ser tontas no se les presta atención, sólo cuando comienzan a dar cosquillas o comezón, y luego al hacer daño es cuando se les llama problema y sin falta aparece un veloz
    carro de bomberos que siempre llega tarde, cuando ya se ha cosechado y cumplida la misión»

    Ningún iniciado, cliente, paciente, consumidor o creyente elige al presidente, papa o rey, tampoco al director, juez, gerente, pastor ni general, y menos al dueño de la tierra, del dinero o de la empresa en donde trabaja, pero es más entretenido creer que si, jugando en un carrusel movilizado por una montaña rusa de sensaciones. Un circo, teatro y casino donde la casa siempre gana.
    El contrato es entre el uno y los ceros detrás de él. Unos saben, deciden y mandan, y otros ignoran, obedecen y se adaptan y a cada parte le corresponde lo suyo, su administración y refugio.
    La libertad condicional es al amor condicional y se comercia en el derecho.

    «Roma, el mal mayor y menor beben de una misma fuente, en cambio Amor, sólo hay uno»

    El amor es ciego y siempre jura eternidad en el matrimonio con la apariencia, sin embargo en la separación se quedará con lo amado.
    Por eso el cornudo es el último en enterarse pero el primero en saberlo.

    Más allá de la dictadura, sea una democrática, militar, teocrática, monárquica, tecnocrática o un pentágono de ellas, la humanidad avanza y siempre prevalece lo verdadero, la común unidad. La gente seguirá protegiendo lo amado, construido y festejado, cada vez más, sin sus cadenas. Sentido común.

    A pesar de todo ésto, no hay que ser tan duros ni egoístas, porque el engaño, la mentira y la apariencia, tienen sentimientos, aunque también sus días contados.
    La muerte de la apariencia es inevitable, y sucede en su transparencia dejando a todos desnudos, convirtiéndose la complejidad en materia prima creativa para enriquecer y dar alegría en la simplicidad de ser humanos.
    Nadie puede esconderse ni esconder nada, y nada escapa a la mecánica con la que se programan los trucos. Sin embargo desde niños nos encanta jugar a las escondidas, ser encontrados y encontrar, recreando puertas y llaves en la ilusión.

    Es lógico e inevitable inclinarse hacia la belleza, las estructuras perfectas armonizan por sí solas cuando sintonizan con otra en la que resuenan, especialmente en hechos más que palabras.
    Mientras la estructura ordenada de un sistema artificial que la simula, nunca es garantía de nada, si el que le da vida no la supera.

    «La mano guía al martillo y no el martillo a la mano. Pero si se quiere clavar un clavo con un revólver, hay que tener mucho cuidado, porque el arma no distingue entre amigo o enemigo, por eso, a las armas las carga el diablo»

    Si alguien descuidado se adentra en el cuento ajeno, no irá a dónde quiera, sino a dónde está predefinido ir. Y aunque esté confiado en lo que crée, sabe y obedece, es el programador el que
    los deja sin efecto para instalar una nueva regla. Una vez programado el Alfa y el Omega, las variantes serán anecdóticas y sumarán las estadísticas. El programador creerá ser amo del tiempo, mientras el esclavo, estar en alguna parte de la secuencia.
    La conformidad emergerá de máximos falsos con mínimos verdaderos, de constantes mecanizadas en un mar de mecánicas variables que juegan a la incertidumbre. El redil constituido entre el mal mayor y menor, guiará el camino.

    «Engañador y engañado; encontrador y encontrado; soñador y soñado; amo y esclavo; pendulan mientras alguien lo vive»

    En tal caso, el cuento sólo será contado cuando lo haga suyo y le haya dado un fin, porque la verdad es de todos y no tiene dueño. Y aunque el cuento sea tan sólo un sueño, cuando despierte, podrá
    sentir que realmente ha amado, visto y escuchado, comprendido.
    Una vez en el reencuentro con esa inocencia, antes perdida y adulterada, podrá realmente darse cuenta y saber elegir.

    La carne, al final de cuentas, concilia hasta las posibilidades más extremas y aberrantes con la fragmentación en el olvido y la reproducción en el recuerdo.

    «Lo que pasa en Las Vegas, queda en Las Vegas»

    La apariencia al Arte, el engaño a los sentidos, la autoridad a la íntima consciencia, mientras la idiotez a su correspondiente museo. Entonces cumpliremos con el gran deseo del idiota emperador, el de quedar inmortalizado siendo un eco, soberano en su incapacidad de amar y de ser amado.

    …y así nos despedimos de la estupidez, esclavitud y la tiranía, aunque muchos dirán hasta luego.
    Fin

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