El poder de la unión entre palestinos
El gran problema al que se enfrenta el movimiento de liberación palestino es la existencia de demasiados grupos.
Organizaciones palestinas
Por un lado, está la OLP1, que debería ser reformada desde dentro o crear otra nueva que asumiese aspectos de la OLP, pero adaptándose a las necesidades actuales del movimiento de liberación palestino.
Ahora bien, cualquier solución debería incluir a Hamás2 y a la Yihad3 Islámica Palestina. Hay que recordar que Israel ha asesinado a decenas de miles de civiles, pero no ha podido acabar con Hamás. Ni esta ni la Yihad Islámica Palestina son organizaciones terroristas, aunque así lo afirme el Norte global, influenciado por las mentiras de Israel. Por eso, cuando ese Norte se tome en serio ayudar a conseguir la paz, deberá negociar con todo el movimiento palestino tal como se encuentre en ese momento. Además, dichas corrientes islámicas están muy dispuestas a adaptarse a las de carácter laico, como han hecho estas con las islámicas.
La reforma de la OLP, en caso de optar por esa vía, debería incluir su democratización para convertirla en una herramienta de la resistencia y la movilización de masas.
Asimismo, no debemos obviar que la juventud palestina se centra en cuestiones realmente importantes, como resistirse a la ocupación y el apartheid y agitar la solidaridad internacional. Y también, que hay más movimientos como el Palestinian Youth Movement (PYM), que intenta no caer en los obstáculos que le ponen en el camino las organizaciones tradicionales. Está radicado en EUA4, pero ya tiene activistas en todo el mundo. Quiere ser una corriente global que tenga vínculos con colectivos como los indígenas, las personas negras y un movimiento árabe amplio que luche por la democracia y la libertad y que quiera librarse del neocolonialismo. El PYM cree en un frente nacional unido liderado por la generación joven, menos corrupta y facciosa que la anterior.
Otra red juvenil en acción en todo el mundo, son las Sociedades Palestinas, ubicadas en las universidades británicas. Junto con BDS5, organizan acampadas estudiantiles de protesta contra la invasión, entre otras muchas acciones.
Todos estos movimientos quieren la descentralización de la OLP y de la Autoridad Palestina.
Es muy importante que exista esta diversidad de perspectivas, porque es la forma más eficaz de aclarar temas clave como el papel de una nueva OLP o la creación de una nueva organización, que actúen como un gobierno casi estatal, o analizar lo que ha hecho en realidad la Autoridad Palestina, que ha imposibilitado cualquier cambio en favor de la liberación.
Recordemos que estas organizaciones buscan el reconocimiento oficial de un único Estado palestino por parte de todos los gobiernos del mundo. Dentro de la ONU, lo han obtenido en 146 Estados de 193. En dicho Estado único deberán convivir todos los habitantes, sobre todo tras el genocidio perpetrado por Israel después del 7 de octubre.
La petición de reconocimiento de Palestina es necesario frente al negacionismo sionista, que refuta la ocupación de sus tierras, la limpieza étnica y la existencia de Palestina tal como fue. Sin embargo, los palestinos que luchan por sus derechos, su liberación y el reconocimiento internacional son optimistas y quieren organizarse de manera eficaz tras resolver los problemas más perentorios.
Otro sector al cual plantean incorporar es a la diáspora palestina y decidir si debería estar implicada en la toma de decisiones acerca del futuro de Palestina. Indudablemente, el vínculo con estas comunidades es muy importante y podría hacerse con una base política sólida.
Lo que está claro es que es necesario que se integre toda la población palestina esté donde esté y que los representen líderes que respondan a las críticas en vez de aplastar a la disidencia.
La Autoridad Palestina
Necesita un cambio completo o su desaparición, porque se creó en 1994 como una estructura de transición a la que se le concedía una capacidad de gobierno en áreas concretas de la Palestina histórica: gobierno casi civil, poder judicial propio, Asamblea Nacional y sistema financiero. Sin embargo, ha perdido legitimidad con el paso de los años a causa de la corrupción generalizada que la envuelve, su colaboración con la ocupación israelí —en 2022, detuvo a más de 500 personas palestinas por delitos contra Israel— y el declive de los servicios básicos ofrecidos.
La juventud palestina no la apoya porque no ha convocado elecciones desde 2009, por su represión contra los palestinos, por su apoyo a Israel y por su negativa a incorporar en su seno a la juventud palestina. Ahora bien, esa misma juventud teme que, si facilita su disolución, podría producirse una ocupación completa de Palestina por parte de Israel. Así que prefieren encontrar antes una auténtica alternativa para poder desmantelarla. Con ello, cambiaría el funcionamiento de la política palestina, que solo así adquiriría los mecanismos fundamentales para responder con eficacia a la caída o la desintegración de Israel.
Los «Árabes del 48»
Son la minoría palestina que se quedó en sus casas durante la guerra árabe-israelí de 1948. Hasta 1967, se les consideró pasivos y se les despreció por ser «los de dentro». Políticamente, se dividían en tres corrientes ideológicas: la izquierda, el bloque de centro nacional y los grupos adscritos al islamismo político.
Ningún partido político árabe ha formado parte de un gobierno de coalición en Israel, aunque, en algún momento, la Lista Conjunta Árabe ofreció su apoyo al sionismo liberal y de izquierdas para contrarrestar a la derecha en la Knéset6.
Durante los primeros años de la década de 2000, empezaron a aprobarse medidas legislativas que restringían la participación cívica y política árabe. En 2018, el sistema de apartheid de Israel le negó todos los derechos nacionales a la población árabe palestina. Su sumisión les pasó factura.
La situación ha derivado en una crisis social cada vez peor. Han llegado, incluso, a ser saqueados por bandas criminales. Los barrios palestinos en Israel sufren extorsión, intimidación y coacciones, y se asesina a personas inocentes en brutales ataques de venganza. La policía se mantiene indiferente ante la creciente epidemia de asesinatos contra la población palestina mientras aumenta el número de muertos.
A partir del 7 de octubre, la deslegitimación de la población palestina como ciudadana con iguales derechos ha alcanzado cotas sin precedentes. Es lo que los ha llevado a querer organizarse políticamente junto con los palestinos de Cisjordania, Gaza y otros lugares colonizados por Israel. La situación podría derivar en un boicot a las elecciones a la Knéset y adoptaría un enfoque parecido al del Sinn Féin7 de Irlanda del Norte.
La ciudadanía palestina dentro de Israel es el único grupo palestino que tiene a la población judía israelí como vecina, amiga y compañera de trabajo. En el proceso de reconciliación, podría tener un papel fundamental7.
1 Organización para la Liberación de Palestina.
2 Hamás es el acrónimo árabe del Movimiento de Resistencia Islámica. Como palabra, significa «entusiasmo», «celo» o «exaltación» en sentido religioso. Es una organización política, social y paramilitar palestina de ideología nacionalista e islamista sunnita fundada en 1987 (Wikipedia).
3 Significa «lucha» o «esfuerzo».
4 Estados Unidos de América.
5 Boicot, Desinversiones, Sanciones. Campaña global liderada por palestinos.
6 Parlamento unicameral de Israel, situado en Jerusalén. Como máximo órgano legislativo del país, está compuesto de 120 escaños y es el encargado de aprobar las leyes, elegir al presidente i al primer ministro y supervisar la acción del gobierno.
7 Significa, en gaélico, Nosotros o Nosotros mismos. Es un partido político irlandés de ideología izquierdista, activo en la República de Irlanda y en Irlanda del Norte (territorio este último perteneciente al Reino Unido). Su objetivo fundamental sigue siendo la reunificación de Irlanda. Es un de los dos partidos políticos más grandes de la Asamblea de Irlanda del Norte.
8 La fuente principal de este artículo son los escritos de Ilan Pappé.
Pepa Ubeda Iranzo



