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Antonio Muñoz Molina – “El dueño del secreto”

Libro: “El dueño del secreto”.

Autor: Antonio Muñoz Molina

Editorial: OLLERO $ Ramos.1994

Antonio Muñoz Molina es un escritor y académico español nacido en Úbeda (Jaén) en 1956, que atesora una larga tradición como columnista en El País y como escritor.

En el caso de El dueño del secreto estamos ante una obra de su primera época.  Hay que tener en cuenta que sus primeros libros corresponden a los años 80. Podemos señalar en esta narración junto con alguna otra obra su fidelidad a ese horizonte en que se mezcla la ficción y la experiencia vivida. En esa línea, al año siguiente, publicó Ardor guerrero (1995). En ella se recogen sus avatares durante la mili, y con ello, el análisis del significado de ese compromiso con los jóvenes de la época. Corresponden ambas obras a vicisitudes en que los personajes evocan aventuras del propio autor. Son, por tanto, novelas que se inspiran en hechos hibridados entre la realidad y la ficción.

En este caso Muñoz Molina narra la vida de un estudiante de Universidad en el Madrid en los años 70, al final del franquismo. Utiliza para ello una prosa fácil, transparente, luminosa y sencilla. Son los primeros pasos deslumbrantes de su vida a los pocos meses de llegar la capital. Aprovecha para ello dos facetas importantes, la fantasía y los recuerdos en boca de un tímido joven antifranquista, estudiante de periodismo. Corren los años de las postrimerías del final del régimen político de la Dictadura.

El autor aprovecha para describir el ambiente madrileño, las angustias y tribulaciones de aquellos momentos en el seno una sociedad agazapada, a la defensiva, gobernaba entonces por Carlos Arias Navarro. Todavía Franco se encontraba con los ánimos suficientes para seguir firmando sentencias de muerte. En ese texto se evoca la condena de Puig Antich y de otro reo extranjero, Heinz Chez, cuando ambos fueron condenados y ajusticiados a garrote vil, como en los tiempos del rey Fernando VII.  Son momentos de angustia y esperanza, en la que amplias capas de la población aspiraban a que los nuevos tiempos alumbraran otra opción posible que sepultara el pasado y el presente de una dictadura brutal, que se hacía insoportable, y que solo los más recalcitrantes se atrevían a defender. Tan solo la camarilla de seguidores del Pardo más próximos del Dictador, con más intereses ya que ideología, estaban dispuestos a resistir y a morir matando, Hubo innumerables sucesos luctuosos que tachonaron esos años de incidentes sangrientos, tantos como para despachar ese período calificándolo de un proceso de transición pacífica. Al fondo estaba aún presente el asesinato del almirante Luis Carrero Blanco y la amarga experiencia chilena de Salvador Allende de 1973, ahogada a sangre y fuego con la ayuda y complicidad de los Estados Unidos.

Muñoz Molina recoge algunos de esos instantes. Deambula la trama de la obra de la mano de ese estudiante llegado de provincias, abierto a la esperanza, con los ojos bien abiertos, ansioso de vivencias y aspirante a las oportunidades de que le permitan mejorar el presente y encontrar un lugar en el futuro del país.

La revolución de los claveles en Portugal, en la primavera de 1974, despertó nuevas y profundas expectativas en España. Si el ejército portugués había participado decisivamente en la llegada de las libertades al país vecino, esto podría albergar la esperanza, al menos, de que se produjera una cierta conmoción en los cuarteles españoles, generando un cambio de percepción respecto a lo acaecido en 1939. Siempre quedó la esperanza de que prendiera una impronta, una esperanza en el seno del ejército a favor de la transición política española. Así lo entendía el protagonista, y con él el narrador, de ahí el empeño en participar en cuantas iniciativas fueran necesarias para mover un cambio en la parálisis del sistema a pesar de la atmósfera de miedo presente a cada instante.

Algo debió mover cuando de manera clandestina y contra viento y marea tuvo lugar la fundación en ese tiempo la aparición de una organización de jefes y oficiales denominada Unión Militar Democrática, lo supuso un cierto aldabonazo en ese colectivo, sostén de la Dictadura. Aunque corta su duración en el tiempo, la iniciativa supuso un revulsivo en el seno de las fuerzas armadas españolas.

Muñoz Molina nos sitúa en ese escenario, en que el país se disponía a cambiar de piel a pesar de la atmósfera de tensión, hasta alcanzar un punto de inflexión que permita voltear la situación política.

Recoge el autor en este libro la anécdota de los monóculos que muchos anónimos remitieron al teniente general Manuel Diez Alegría invitándole veladamente a imitar a la cúpula del ejército luso en su afán de poner punto final al autoritarismo que impregnaba el país y que duraba ya mucho más de lo esperado por muchos.

El general Spínola que se puso en el inicio del movimiento de los claveles en Portugal llevaba monóculo, de ahí el detalle de remitírselos al que en aquel momento era el jefe del Estado Mayor del ejército español, con la pretensión de que pusiera punto final al régimen instaurado en 1939. Nada de esto ocurrió porque al poco tiempo con el pretexto inexplicable de un viaje previsto y anunciado a Rumanía, el gobierno de Arias Navarro lo destituyó, poniendo punto final a la supuesta intriga. Una conspiración que las crónicas del momento pusieron en duda, a pesar de las buenas relaciones de este general tenía con bastantes oficiales de las nuevas generaciones.

Está muy bien recogido el ambiente universitario de la época, las reuniones y manifestaciones estudiantiles. En este caso, la narración es una buena crónica sociológica de Madrid desde esa perspectiva. El protagonista, muy joven, afanado por vivir aventuras, dentro de sus convicciones antifranquistas, presenta, en muchas ocasiones, los temores reales a sufrir los rigores del momento. Eran los difíciles coletazos de una dictadura dispuesta a morir matando.

Es sustancioso el diálogo con otro personaje rudo y arriscado de ideología prochina, Ramón es el perfil de un obrero sujeto a los avatares cotidianos de la supervivencia Son significativas del momento las vivencias de ambos en la pensión en la que se alojan. China acababa de ser reconocida por USA y por España y se iniciaban en ese tiempo las relaciones diplomáticas con ambos países, En la Universidad era frecuente encontrar pequeños grupos de estudiantes sujetos al influjo de los comunistas chinos diferentes a los del PCE.

Otro personaje de la obra es un miembro destacado de la FAI, la vieja organización anarquista. Ataúlfo, pone al protagonista en contacto con el movimiento libertario, a través de ciertas relaciones con un círculo de relaciones, con más recursos que los del protagonista, siempre sujeto a otros compromisos sociales y políticos que los de la Universidad.

Todo este desfile de personajes que se encuentran en el Madrid del momento y que jalonan la acción del protagonista, son materia de desarrollo y aportaciones en otras narraciones. Así se recogen crónicas de este tipo en algunas otras novelas de Isaac Rosa, o en las de Manuel Vicent, como en EL jardín de Villa Valeria, texto que ilustra las luchas clandestinas de la oposición política al régimen en las postrimerías de éste.

Otros textos más posteriores, como los de Julio Llamazares en El cielo de Madrid el autor aporta lo acaecido 10 años después, ya con las libertades sobre el tablero. Son los momentos de la movida madrileña, cuando la sociedad vivió la explosión libertades civiles que llegaron de la mano de las primeras elecciones democráticas. La llegada de la democracia condujo a los jóvenes a vivir otra realidad diferente, mucho más lúdica. Son los tiempos recogidos con notable éxito en las Historias del Kronen, novela de José Ángel Mañas que marcó otra época. En resumen, en esta obra de Muñoz Molina, de tan solo 150 páginas, el autor se asoma a las postrimerías del franquismo de la mano de un estudiante. Es la historia de un joven universitario, comprometido con el antifranquismo, y con vocación de vivir otra realidad diferente a la que se encuentra en el Madrid de esos momentos históricos. Es un retrato de situación preciso, sencillo y cálido que retrata la España de los 70. Encontramos aquí registros notables de la memoria histórica que pueden servir como referente a muchos jóvenes actualmente.

 Pedro Liébana Collado

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