Lo peor de la corrupción es que te corrompe a ti
Hay pocas cosas tan gratificantes al leer la prensa como demorarse en algunos artículos de opinión. Por ejemplo, los de Manuel Vicent (Villavieja, Castellón, 1936), con ese estilo a caballo entre lo lírico y lo feroz, lo luminoso y lo fosco, la síntesis y el análisis, la apariencia y la raíz.



